Es genial tener un montón de recortes de bizcocho siempre esperando en el congelador. Están ahí, esperando para sacarte de un apuro. Este finde tuve uno de esos apuros gastronómicos y por suerte tenía una bolsita con los recortes del Red Velvet del día de la madre, en la nevera no había queso crema pero sí una tarrina de Philadelphia Milka que estaba deseando probar. Un poco de lo uno, otro poco de lo otro y tacháaan ¡¡¡unas bizcobolas(cakeballs para algunos) tremeeeeendas!!!
Como la textura de las bizcobolas y también los cakepops(aun no encontré el nombre perfecto en español) depende totalmente del bizcocho y el queso o la crema que utilices no voy a poner una receta al uso, con cantidades y esas cosas, simplemente os voy a explicar cómo se hacen; al menos cómo las hago yo.
Necesitas:
- Recortes de bizcocho; el que tengáis, por supuesto también podéis hacer un bizcocho a propósito para las bizcobolas, utilizar magdalenas, sobaos...
- Queso crema, mermelada, crema de chocolate..., incluso si te encanta el dulce, leche condensada. O sea, cualquier crema que te ayude a integrar todas las miguitas de bizcocho.
- Chocolate negro, con leche, blanco...para hacer la cobertura. En este caso utilicé una cobertura de vainilla que hace un tiempo tuvieron en Lidl muy del estilo de la de chocolate negro de Dr. Oetker.
- Almendras y gotas de chocolate blanco para poner en el interior; esto también podéis sustituirlo por cualquier otro fruto seco, por un poco de ganaché que previamente hayáis congelado, gelatina, lacasitos.... O simplemente no poner nada.
Manos a la obra:

Lo primero es desmenuzar el bizcocho. Si está congelado yo lo meto directamente en la picadora, así me evito tener que desmigarlo a mano, que no es difícil pero sí pringoso.
A continuación agrego el un poquito de queso, mezclo; otro poquito, vuelvo a mezclar... así hasta tener una masa que no se deshaga y no se pegue. Yo aprovecho para este paso también la picadora pero lo podéis hacer perfectamente con un tenedor o una espátula.
Con esa masa voy haciendo bolitas del mismo peso, en este caso de 22gr, y les meto el relleno. Hago un agujerito con el dedo, meto la avellana y cierro la bola.
Meto las bolas al congelador hasta que endurezcan bastante, yo las dejé media horita.
Y ahora es el turno de bañarlas con el chocolate fundido o la cobertura. Yo fundo el chocolate en un vaso estrechito metiéndolo al micro en tandas de 30 segundos, con mucho cuidado de que no se queme. Pincho la bizcobola con un palo de brocheta, la baño en el chocolate, dejo que escurra un poquito y la retiro del pincho ayudándome de un tenedor(no sé si me explico bien, si no entendéis preguntadme, porfa).
Cuando tienes la bolita suelta en la bandeja es el momento de jugar y dejarte llevar adornando con los toppings que se te vengan a la cabeza.
Las metes a la nevera y en cuanto se enfríen ya puedes deleitarte con ellas o meterlas en una huevera y llevártelas a tomar café con tu mejor amiga(o con quien tú quieras)
¡¡¡Mmmm estaban muuuy ricos!!! ñaaaaaaaams
Por último quiero darle las gracias a Liliana de Mis Dulces Aventuras por darme mi segundo premio. Supongo que para las que lleváis bastante tiempo por este mundo los premios no dejan de ser una anécdota pero para mí, que todavía estoy arrancando son todo un acontecimiento.
Yo quiero dárselo a:
Miss Dulce porque además de hacer unas cosas espectaculares siempre está ahí para decirme algo bonito despues de cada una de mis entradas.
Arca de Recuerdos por su montón de cosas ricas y porque, como yo, además de con la cocina disfruta con las manualidades, labores...
Desastre en la Cocina porque es cualquier cosa menos un desastre.
Cocinando Para Lola porque me enamoré de su última entrada de galletas de encaje.
Con un Poquito de Azúcar porque ¿a quién le amarga un dulce? y porque fue una de mis primeras seguidoras y ¡¡eso hace muuucha ilu!!



